LUIS's profileÁNGELES Y DEMONIOSPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
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January 31 Il ritornoCome lei, ciber-amici? (¿Cómo estáis, ciber-amigos?) Como veis, sintiéndolo mucho, no me he caído en ningún agujero del Foro Romano y… É TORNATO! Nuestra amadísima ciber-amiga Liver me ha sugerido, amable y desinteresadamente, que si lo que os voy a contar se alarga demasiado lo haga por entregas para que no os durmáis delante de la pantalla del ordenador (siempre haciendo amigos…) pero no obstante, y para no faltar a mis principios ¡¡¡haré lo que me salga de mis imperiales huevos!!! Ya sabéis que no me entusiasma demasiado la idea de viajar, es incómodo y pesado lo mires como lo mires, pero cuando tu lugar de destino es tan grandioso como Roma, merece la pena ir hasta en galeras, y si no, que se lo pregunten a Ben Hur. Mi moza sufre porque normalmente hay muy poquitas cosas que me hagan cambiar el gesto cuando salimos de viaje, para que os hagáis una idea, cuando expreso admiración por algo, lo primero que hace es ver en qué parte de la cabeza me he dado el golpe. En esta ocasión, he de confesar que en mi vida he estado tantas horas con la boca abierta, puedo decir sin temor a equivocarme que HAY QUE VISITAR ROMA ANTES DE MORIR. ¡¡¡Qué maravilla de ciudad!!! La palabra que más he usado allí, aparte de “scusi” (disculpe) es IMPRESIONANTE (aunque según el Jesulín son dos). Para no aburriros no voy a escribir una guía del viajero explicándoos cada monumento que hemos visto porque me cansaría hasta yo, para eso he publicado un álbum con algunas fotos, que no son todas porque hemos hecho más de seiscientas… Comenzaré nuestra aventura por tierras italianas despejando vuestras dudas acerca de mi experiencia en el avión, que sé que lo estáis deseando, puñeteros. Siento decepcionaros pero todo fue perfecto, los dos aviones despegaron a la hora, no me perdí por Barajas y mis tripas hicieron “mutis por el foro”, aglio e acqua!!! (ajo y agua). La putada al llegar es que, literalmente, estaba diluviando, hacía un viento que te cagas y para colmo, anochece una hora y pico antes que en España, por lo que, como podéis imaginar, entre que te enteras de dónde estás, llegas al hotel, deshaces las maletas y bajas a la calle, las primeras horas sólo vimos tres o cuatro calles que estaban cerca, pero bueno, muy bonitas todas… Fundamental para visitar Roma, es hacerse una ruta sobre un plano y agenciarse un Roma Pass, que es un abono de transportes y además visitas un par de monumentos gratis y en el resto te ahorras un pico. Sin embargo, sabiendo como sabíamos que había que organizarse cometimos el error de no hacerlo el primer día. Salimos del hotel deseosos de ver cosas, después de “la prima colazione” (el desayuno) y tiramos calle abajo a la aventura, si bien es verdad que no era tal aventura porque estábamos a pocos minutos andando del Coliseo, todo un lujo. Lo primero que nos llamó la atención fue el tema de cruzar las calles ¡¡¡allí no respeta los semáforos ni Dios!!! incluso la policía se los salta, pero con una naturalidad que acojona, oyes. Y lo de los pasos de cebra es divertidísimo, absolutamente nadie se detiene para dejarte pasar, pero rápidamente te aprendes el truco, te lanzas y los jodíos frenan de golpe, pero sin inmutarse, allí es lo normal, si quieres cruzar, cruzas, que ya se detendrán. De hecho, no hacen como aquí, que cuando alguien atraviesa un paso están los coches esperando, no, no, allí te van esquivando según avanzas, vas andando con coches que te rodean por delante y por detrás, toda una experiencia, os lo digo yo. Al principio te acojonas, pero después de un día lo ves de lo más natural y actúas como ellos. Dato curioso, como ningún coche está parado más de lo necesario, no se forman atascos, se dejan pasar los unos a los otros sin pitar ni nada, de hecho, el primer pitido que escuchamos salió de un coche español, y no es coña. Como la gente te cuenta siempre tantas historias sobre todo, íbamos con la idea de que los romanos eran unos bordes y que pasarían de nosotros como de la mierda. Pues nada más lejos de la realidad, además de ser tremendamente pacientes con la avalancha de turistas que tienen que soportar todos los días, son muy amables, educados y siempre hacen por entenderte aunque no sepas una palabra de italiano, es más, si sueltas un par de ellas te los ganas. Yo, como quería mimetizarme con el entorno lo antes posible, me compré un librito de esos de “Italiano para el viajero”, y tengo que confesar que nos vino de vicio. Me fue muy útil a la hora de comer, de coger autobuses, el metro, direcciones, vamos, que nos vino muy bien, aunque eso sí, después del consabido “buon giorno” (buenos días), venía el esperanzador “parli espagnolo?” (¿habla español?), a lo que solían contestar con un internacional “no”, por lo que comenzaba mi odisea lingüística mezcla de español, italiano e inglés, algo jodido teniendo en cuenta que sólo hablo español… y mal. En general nos apañábamos bastante bien (bueno, yo, porque mi moza me usaba de traductor para todo) y curiosamente, en lo que tuve más dificultad fue para pedir un café, sí, sí, una cosa tan tonta y nunca conseguí tomarme un café con leche después de comer o de cenar. La cosa es que el “caffellate” (café con leche) sólo se toma por la mañana y no hay forma de que te sirvan uno a otra hora, y si lo hacen es en taza de desayuno enorme, por lo cual, opté por pedir café cappuccino a todas horas. Rocío no tenía problemas porque el “macchiato” (cortado) es algo normal allí. Por cierto, donde esté la forma española de hacer café que se quite la italiana con toda la fama que tiene… El caso es que, además de ver “lo que hay que ver”, nos dedicamos sobre todo a pasear por la ciudad sin rumbo fijo. Lo bueno que tiene Roma es que vayas por donde vayas encuentras restos arqueológicos o monumentos dignos de cualquier guía turística, están esparcidos por toda la ciudad. Para que os hagáis una idea, es de lo más común encontrarte con capiteles, en un estado de conservación asombroso, en cualquier parque o en la puerta de cualquier restaurante con un macetero encima, de verdad que es increíble. Dentro del Coliseo (que es grandioso, creedme), hay apilados cientos de restos de columnas, capiteles, frisos, por todo el monumento, en los Foros (porque hay varios), aun siguen excavando y hallando nuevos restos, de verdad os digo que es increíble la cantidad de cosas que hay desperdigadas por todas partes. Lo que es indescriptible es El Vaticano, Diossss… (nunca mejor dicho), la vista humana no da abasto para abarcar tanta belleza junta, hacen falta días para absorber tanto detalle, tanta pintura y tantas esculturas, a cual más bonita, por no hablar de “La Piedad, de Miguel Ángel”, observándola a pocos metros es como se da uno cuenta de la perfección de la escultura. Si algún día vais, no paséis por alto subir a la cúpula (ves todo el interior de la Basílica desde arriba) y a la linterna de esta, desde la que se puede ver TODO ROMA, algo único… y no apto para lo que sufran de claustrofobia, porque la subidita se las trae, ahí sí que se siente uno cerca de Dios, pero no por la altura (que la tiene) sino porque llegas casi sin aire. Tuvimos una anecdotilla con el pañuelo de mi moza. Para entrar a la Basílica tienes que CASI despelotarte para pasar por el control de seguridad, formado mayoritariamente por gorilas de 2x2. Al pasar la bandeja por la cinta, dicho complemento se quedó enganchado y aquello no iba ni patrás ni palante, en ese momento Rocío deseó que se la tragara la tierra. Se acercó un gorila que no dejaba pasar la luz, y se puso a tirar del pañuelo con cara de “voy a lanzar a alguien desde la cúpula”, en vista de que aquello no salía, corrió hacia atrás la cinta con esas manos que parecían un racimo plátanos y sacó el pañuelo. Todo esto, que aunque fueron unos segundos se nos hicieron horas, sin mirarnos ni una vez, allí ningún “segurata” te mira nunca, te hablan mirando al tendido… alucinante. También pasas férreos controles para entrar a los Museos Vaticanos, donde está la Capilla Sixtina, que dicho sea de paso, ES LA HOSTIA, aunque todo lo que allí hay es asombroso. Rocío y yo calculamos que para ver todos los Museos harían falta dos o tres días, lo que pasa es que te diriges hacia la Capilla Sixtina que es lo más renombrado. Bueno, bueno, que he dicho que no os iba a contar lo que habíamos visto y me estoy enrollando demasiado. Ah, se me olvidaba, resulta que lo bueno que tiene visitar la ciudad en enero, además de no aguantar colas para entrar a ningún sitio, son los “saldi” (rebajas), que ya habíamos leído que estaban muy bien, y es cierto, allí hacen unas rebajas cojonudas con unas bajadas de precios espectaculares, al menos en la zona donde estábamos, aunque para nuestra desgracia era de las caritas, coño. Pero bueno, a pesar de ello me compre un jersey chulísimo a un muy buen precio y lo cachondo del tema es que la tienda se llamaba “Gigolo”, espero que no signifique lo mismo que en España… El tema de las fotos es de juzgado de guardia, de la misma cosa terminas sacando veinte fotos, que si desde este lado, que si del otro, que si con esta luz, que si desde esta altura… hay un edificio, el monumento a Vittorio Emmanuel II, que como es inmenso y está en todo el centro, sale en infinidad de fotos, casi soñábamos con él, y el Coliseo, qué queréis que os diga, es que es inevitable hacerle fotos, joder, lo mires desde donde lo mires es espectacular, no puedo imaginarme lo que sería en su día. Bueno, resumiendo (a buenas horas diréis, jejeje), que acabamos de llegar de allí y ya estamos deseando volver en otra ocasión. No puedo deciros todo lo que vimos, terminamos, sobre todo los dos últimos días, agotados, y aun así, nos fuimos con la sensación de que nos quedaba todo un mundo por ver. Para poneros en situación, os diré que hay unas 17.ooo iglesias repartidas por la ciudad y a cual más bonita y más grandiosa, sólo con ese dato, haced cuentas… Cuando fuimos hacia el aeropuerto para regresar a Madrid, os aseguro que me daban ganas de salir corriendo hacia el hotel para quedarme otra semana, por primera vez no tenía ninguna gana de volver a casa. Así que, aquí estamos otra vez. Ahora a volvernos locos clasificando y decidiendo qué fotos pasamos a papel y envolviendo los “ricordini” (souvenirs) que hemos traído para la familia y algunos amigos, menos mal que los va a envolver mi moza. Fin.
Fdo. Luis Gómez.
January 23 Arrivederci...Ay qué niervos, digo… qué nerviosss… ¡¡¡nos vamos de viaje y tengo que coger un avioooooón!!! badre del abor herbosooooo, y yo con estos pelos. Jodé, llevo varios días mentalizándome para ello,“que no pasa naaada, que son muy seguuuros, que estadísticamente es la forma más segura de viajaaar…” Si no dudo que sea verdad, coño, pero para hacer una estadística tiene que haber datos para contrastarlos y… ¿si me convierto en un “dato a contrastar”? Porque claro, intento pensar que “hoy no va a ser mi día”, pero ¿si es el del pasajero de delante? Yo por si acaso, cuando suba al avión le voy a calzar una hostia a alguien, por si es ese el listo, al menos me desahogaré un poco… ¿Y si me entran ganas de cagar? Es que las pocas veces que he montado en avión nunca he entrado al baño ¿y si me siento y me succiona las tripas y las reparte por toda Europa? ¿saldrá el tufo por toda la nave? ¿Cuándo tiras de la cadena se abre el fondo y salen los zurullos disparaos? Porque no me gustaría ver en las noticias que en to lo alto de la torre de Pisa hay un moñigo de origen desconocido… qué vergüenza. Pero bueno, no voy a pensar en nada de eso (ahora), me centraré en la ilu que me hace ver Roma. Sí, sí, nos vamos a Roma, “la ciudad eterna”, “la più bella” que dicen ellos. Mira que lleva tiempo mi moza soltándome indirectas para marcarnos un viajecito a algún lugar de Europa… ¡¡¡AÑOS!!! Y por fin lo ha conseguido. Si a mí no es que no me guste conocer sitios nuevos, lo que no me gusta es viajar, especialmente en avión, jodé. Pero bueno, ya me he decidido y lo tenemos todo apañao. El hotel está en un sitio cojonudo, muy cerca del Coliseo (espero que no esté igual), por lo que podremos patearnos a gusto la ciudad sin necesidad de usar el transporte público, que por lo que nos ha contado todo el mundo que ha estado allí, es una mierda como el sombrero un mariachi. Así que, además de disfrutar de los monumentos de la ciudad, adelgazaremos algo, que falta me hace según Liver (no se me ha olvidao, no). Que digo yo que habrán arreglado algo el Coliseo ese ¿no? porque está hecho unos zorros, jodé, que parece mentira que con la pasta que sacan con toda la gente que va verlo no lo apañen un poco. También iremos a ver la “casita” donde vive ese humilde servidor de Dios, que creo que tiene una parcelita delante y una cuadra con el techo pintao o no sé qué… Por supuesto, como está mandao, echaremos una monedita a La Fontana di Trevi que dicen que trae suerte o algo así. Yo, por si acaso, y teniendo en cuenta que estamos de vacas flacas, emplearé unos centimillos para tal menester. Bueno, que lo vamos a pasar que te pex, a pesar de la pesadilla del vuelo estoy deseando ir pallá. Para que no se me note mucho que soy “guiri”, ya me he comprado unas sandalias de esas trenzadas, una faldita roja y un casco dorao con un cepillo pegao encima, que luego te toman el pelo con los precios. Además me he aprendido cuatro cosas básicas para moverme por ahí sin problemas, como “ave Cesar, disgraziato!, vaffanculo! y non mi si raddrizza, mi dispiace (no se me levanta, lo siento)” por si estoy muy cansao de patear la ciudad… Bueno, chatos, que estaremos fuera una semanita, así que vuestros espacios estarán tranquilos por unos días. Sed buenos, no abráis la puerta a nadie, no os metáis con los otros niños y no abuséis de mi espacio en mi ausencia, que os veo venir. Besitos pa tos. Fine.
Fdo. Luis Gómez.
January 19 Friki day...Hola “gente”, jatetú, que con la novedad de la nevada que cayó se me olvidó comentaros una cosa… la edad…El otro día, concretamente el 8 de enero, estuvimos en Madrid viendo la exposición itinerante esta de Star Wars. La verdad es que había muchas cosas interesantes, sobre todo para quienes nos gusta la saga, claro, pero a la vez fue decepcionante, me explico. Tal y como estaba montada no lucía, no os digo más que si te descuidabas un poco ni veías al amigo Darth Vader… ¡¡¡Darth Vader!!!, que no estamos hablando del cuñao del primo lejano del amigo del tío de Luck, no, estamos hablando de la razón de ser de toda la puñetera historia, el malo malísimo, el poseedor de la respiración asmática más conocida de la galaxia ¡¡¡coño, que to Dios le conoce!!!… jodé, según estoy escribiendo me estoy dando cuenta de que la exposición dejaba mucho que desear… Bien, lo que os quería contar es que estuvimos con MERCE, sí, sí, la chica esa del gorrito de paja que estaba exiliada en una aldea alemana llena de campanarios y que ahora se pasa el día comiendo churros a falta de salchichas... Endevé lo majica que es esta zagala… ¡¡¡y lo que le da de sí la charla, coño!!! aunque eso sí, ya me he aprendido la lección y la próxima vez que nos veamos llevaré esparadrapo para pegárselo en la boca cuando quiera decir yo algo… Y no creáis, no, que en directo es mucho más punzante que en su espacio, a su lado soy una hermanita de la caridad… Que nooooo, que es un encanto de mooooza, y además mu simpaaática… El caso es que pallá que fuimos los tres, mi moza, ella y yo, para impregnarnos del místico poder de La Fuerza… aunque la única fuerza que había allí debía ser la que hace el Darth Vader ese cuando caga, porque ya os digo, la exposición dejaba mucho que desear. Hombre, he de reconocer que se pasa un rato distraidillo y tal, pero como se centra más en las últimas entregas de la saga pues echamos en falta muchas cosas ¿os podéis creer que no había ni una triste maqueta del “Halcón Milenario”, coño?, es como si hacen una exposición de “El Señor de los Anillos” sin anillo, o de el Rey Arturo sin Excalibur, o de Ramón y Cajal sin Cajal… Pero bueno, lo importante es que nos vimos, que era de lo que se trataba y lo pasamos bien juntos, dato este importante… Por cierto, aquella entrada en la que os comenté que había quedado con alguien de los espacios… era ella, jijijiii… Y para que seáis testigos de tan agradable encuentro, os dejo unas fotillos. Y no, mi moza no saldrá en ninguna de ellas, que me cobra un huevo por los derechos de imagen. Fin.
Fdo. Luis Gómez.
January 10 Qué fr... fr... fríooo...Hola ciber-compis. Ayer cayó una nevada que te pex por aquí, y como en esta zona no es algo muy normal, por muy invierno que sea, pues bajé a la calle cámara en mano para inmortalizar tan excepcional momento... jate. Y no fui el único. Pensaba que me encontraría a un montón de chavales tirándose bolas de nieve como posesos, cosa que no hice yo por vergüenza, y lo que me encontré, aparte de dichos lanza-bolas, fue a un montón de adultos de indefinida edad mental, como yo.
Jodé, parecía que no había visto nieve en mi vida ¡¡¡qué potito estaba todo!!! Así que me puse el disfra de cebolla del ártico, gorrito incluido para que no se me escarcharan las entradas, y pallá que me fui. He de añadir, que a pesar de que estadísticamente era un día propicio para resbalar y escoñarme, como es costumbre en mi cuando lo que piso no es una llana y limpia acera, no besé ni una vez el suelo. Cuando llegué a casa, lo primero que me preguntó mi moza no fue si estaba bonito o no el paisaje, fue algo como "¿no te has caido?" para que os hagáis una idea de la pobre confianza que tiene en mi estabilidad...
Bueno, que como prueba de dicho paseito os dejo unas fotos. Siento deciros que es probable que aparezca en alguna, se siente, no va a ser todo perfecto. Fin.
Fdo. Luis Gómez.
January 05 ¡¡¡Felices Reyes Magos!!!
Hola otra vez… gente. ¿Habéis sido buenos este año? Daré por hecho que sí, así que espero que los Reyes os traigan muchos regalitos. Iba a decir que os trajeran lo que os merecieseis pero puede ser un arma de doble filo… Bueno, pues sólo era eso, voy a ver si le echo una mano a la moza que la tengo tijera en mano envolviendo regalos (es que se le da mejor que a mí). Ah, se me olvidaba… ¿alguien me puede explicar por qué en la mayoría de las cabalgatas el que hace de Baltasar es un tío pintao de negro? jodé, que los niños son inocentes ¡¡¡no gilipollas!!! Fin.
Fdo. Luis Gómez.
January 01 La primera de 2009.
¿Qué tal la Nochevieja? supongo que habrá habido de todo. Algunos de vosotros habréis ido a grandes fiestas después de las uvas, algunos disfrutaríais de buenas películas, muchos tendríais en vuestra propia casa la fiesta montada y otros habréis sufrido la programación de las televisiones, que dicho sea de paso, hay que tener dos huevos para tragarse el especial de Nochevieja de todos los años que se monta “La primera”, eso cuando no es un especial del amigo Raphael de los cojones, que será un gran artista, pero está más pasao que el vino de “La última cena”. Nosotros estuvimos en casa de los padres de Rocío. Ya sabéis, cara de qué bonito es estar cenando en familia, los mismos aperitivos de todos los años, el mismo cordero de siempre (que este año debía ser de verdad el del año pasado porque no pedí un cascanueces por vergüenza) y a eso de las doce menos cuarto todos preparados uva en mano para cuando aparezca en la pantalla el reloj de la Puerta del Sol. A decir verdad, este año estábamos preparados dos minutos antes, si nos descuidamos nos tomamos las uvas a la vez que Las Islas Canarias. Al final lo conseguimos sin percances, es más, he de decir que mi suegra tuvo el detalle de comprarme una latita de uvas en almíbar de esas que están peladas y sin pipos. No pongáis esa cara, jodé, es que a mí las uvas no me gustan nada y lo paso fatal con la mierda las campanadas, más de un año he estado a puntito de echar la pota. Pasadas las campanadas el consabido brindis y poco más, la verdad. Bueno, mentira. Como el piso de mis suegros está en un piso alto y además en una zona elevada de Madrid, estuvimos gozando un buen rato de las vistas de la ciudad, miraras donde miraras se veían fuegos artificiales, no había un punto en el horizonte que no estuviera iluminado por los mismos, una preciosidad. Ah, bueno, se me olvidaba, yo tuve emociones extras al tener que explicarle a mi suegro el funcionamiento de una videocámara que se compraron hace unas semanas. La cosa es que la susodicha cámara se la llevaron a su casa mis cuñaos, los del nuevo habitante sobre la tierra, también conocidos por los del “ya si eso sigues tú”. Como están tan liaos poniéndose al día con la nueva criatura, pues qué hicieron, pasarle el marrón al cuñao, que es mu apañao y vale pa to… (excepto para cambiar pañales y cuidar niños). La cámara ha estado en hibernación en nuestra casa puessss… pues hasta el mismo día de fin de año, en el que nos pusimos a ver de qué iba el infernal artefacto para luego darle unas clases al futuro Spielberg de la familia. Tampoco es que lo hayamos dejado en el limbo por gusto, es que con tantas idas y venidas a centros comerciales y demás mandaos familiares no hemos tenido tiempo para ponernos a ello, oye. Eso, y que hace varios días, antes de la Nochebuena, estuvimos en su casa (la de los suegros) y, viendo que tienen “El misterio” sin Portal ni na, pues les dijimos (más bien se lo dijo mi moza) que les conseguiríamos uno para que quedara más bonito y tal. He de añadir que dicho Misterio fue obra de mi moza, que es mu apañá en el arte de pintar y decorar figuras. El caso es que teniendo en cuenta el tamaño de las mismas teníamos que comprar un Portal bastante grande y cuando miramos en varios sitios descubrimos que sería también bastante caro, por lo que decidimos (eso fui yo, todo hay que decirlo) que les haríamos uno nosotros. A priori, la cosa pintaba bien, porque como a los dos nos gusta mucho el tema de las manualidades nos augurábamos unas horas de distracción bastante divertidas. ¡¡¡Por los cojones!!! Como el tamaño de la magna obra se presuponía grandecito, compramos un par de hermosas cortezas de corcho para luego en casa cortarlas a la medida adecuada. El caso es que el día que las compramos la gente nos miraba como si fuéramos a construirnos una canoa dado el puto tamaño de estas. Bien, ya en casa, me dispuse to lanzao a cortar las puñeteras cortezas. Fue entonces cuando caímos en la cuenta “¿con qué coño cortamos estos tochos?” Teniendo en cuenta que no tenemos en casa un serrucho o herramienta similar capaz de cortar piezas de esa envergadura, no me quedó más remedio que sudar como un cerdo luchando con una sierra de mierda que tengo de casualidad, “una y no más, Santo Tomás”, como dice el refrán. ¡¡¡Ni en pleno agosto a las tres de la tarde pierdo tanto líquido!!! (y digo líquido… no aceite…). La obra de El Escorial, os lo digo yo. Menos mal que al final nos quedó que te pex, a pesar de que anoche le di un par de retoques para rematar mejor la faena. Tiene de todo, una escalera hecha a mano por Rocío, una balda con una vasija de barro bu potita (qué no sé que pinta pero queda muy mona), unas balas de paja, un cubito de madera muy mono, etc... etc… incluso luz, una cucada, vamos. A todo esto… ¿por qué coño os cuento yo esto del Portal?... ah, sí, para explicaros por qué tardamos tanto en mirar lo de la videocámara. Al final va a ser verdad que me enrollo… El caso es que aquello tan misterioso que le pasaba a la cámara era que había que insertarle la tarjeta, como a las cámaras digitales o los móviles… elemental. Una vez metida en su sitio (la tarjeta) no hubo más que echarle un vistazo a las instrucciones, que para eso están, y todo arreglao. En resumen, que lo haga el cuñao que tiene mucha labia y así se lo explica él. Y no os creáis, que la cosa no fue mal del todo, después de explicárselo cuatro veces se quedó con la copla de cómo apagarla y encenderla… Bueno, gente (no lo digo yo, lo dice Windows), que acaba de comenzar un nuevo año y estoy deseoso de ver como nos trata, que el pasado fue un poco cabrón. Así que, de todo corazón, que dicen que tengo uno, OS DESEO QUE TENGÁIS UN EXTRAORDINARIO 2009. Fin.
Fdo. Luis Gómez. |
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