LUIS's profileÁNGELES Y DEMONIOSPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
May 22 "Intesné"
Hola a todos, majas y majos, como ya os habréis dado cuenta si habéis leído mis últimos comentarios, he tenido un problemilla con la red de redes de los huevos y no he podido dedicaros el tiempo que os merecéis (momento peloteo). Como está mandao, la primera reacción cuando compruebas una y otra vez que no consigues entrar en ninguna página, es mirar fijamente la pantalla del ordenador con los dientes prietos y acordarte de los ancestros de Bill Gates, cosa que hice, ya dije antes que está mandao, y uno es muy obediente, oiga… Mi segundo paso fue desenchufar el router y volverlo a enchufar… iluso de mí, para nada, claro, la cosa no va y no va. Pasados unos minutos y una vez desaparecida la hinchazón de las venas de mi cuello y el enrojecimiento de mi faz, pensé: -va… igual “tienen” algo jodido y mañana está bien…-, que me recuerda cuando la pantalla de la tele se quedaba sólo con la famosa “nieve” en plan Poltergeist y mi madre decía muy segura de sí misma: “es de ellos” Hostia… ¡¡¡ellos!!! Diossss… recuerdo que aquello me sonaba como si hubiera unos omnipotentes seres que controlaban nuestras teles… que miedo… Pues lo mismo con lo de “igual tienen algo jodido”… ¿tienen? exactamente… ¿qué es lo que quiero decir con lo de “tienen”? debe ser que supongo que debe haber otros omnipotentes seres al otro lado… que miedo otra vez… Como podéis imaginar, al día siguiente la cosa estaba igual de jodida, por más que hago “clic” en el puñetero icono de Internet el mensaje sigue siendo el mismo: “Internet Explorer no puede mostrar la página web”, lo que provoca que insista en el estrangulamiento de mi sufrido ratón… Pero como los de Internet son tan majos te dan unas causas probables: . No está conectado a Internet. (Hasta ahí estamos de acuerdo…) . Hay un problema con el sitio web. (sí… tú, joputa, que me tienes manía) . Es posible que la dirección no se haya escrito correctamente. (Tampoco me vale porque entro en Google directamente, listo, que eres un listo). Es decir, que sigo con la misma cara de gilipollas mirando la pantalla esperando a base de “clics” que uno de ellos me vuelva a conectar con… ellos… pero no, está claro que voy a tener que hacer de tripas corazón y gastarme las perras en un puñetero 902 de esos. Esos teléfonos son la hostia en verso, no es que esté de acuerdo en que las empresas saquen dinero con ellos, pero jodé, es que nos sangran con premeditación, nocturnidad y alevosía. En lugar de mostrar un poco de humanidad con quien llama, te sueltan una batería de preguntas antes de hablar con una persona de verdad que no sabes si has llamado a Telefónica o a la NASA, que si quieres algo de contratos pulse 1, que si los nuevos servicios pulse 2, que si está relacionado con Internet pulse 3, que si bla, bla, bla… no sé cuantas veces, al final van a tener que poner una opción que diga: “si se le ha olvidado para qué llamaba, pulse 8”. Como debe ser que todavía no te has gastado suficiente pasta, no hay forma de contactar a la primera con el servicio de turno, “todos nuestros operadores están ocupados en este momento, por favor, permanezca a la espera y en cuanto nos sea posible atenderemos su llamada” (o algo así)… ¡¡¡joder, que estamos a fin de mes!!! Por fin, cuando tienes la oreja más recalentada que la sopa de un cuartel, se pone al teléfono una agradable operadora interesándose por tu problema… normalmente, claro, porque el otro día se me puso un tío que no había Dios que entendiera lo que decía, jodé, pa mí que se puso al revés el micro y me estaba hablando a través del pinganillo porque no le cogía una, coño. Pero lo malo no era eso, lo que empezó a tocarme los webs fue que yo no hacía más que decirle que ya llamó el día anterior mi mujer y que, en vista de que no encontraban el problema, “porque todo estaba bien”, nos llamaría un técnico para ver si podía resolver el tema y aquí no llamó ni el Tato. Pero nada, el tío tenía que soltarme el rollo y no se lo iba a impedir NADIE. - “Pinche en inicio y cuando se le abra vuelva a pinchar en ejecutar y escriba lo que le diga”. - No, mire, que le digo que ayer llamó mi mujer e hizo todo lo que me temo vamos a hacer ahora, lo que yo quiero es que me llame un técnico, como me dijeron, para ver si lo soluciona” - No se preocupe don Luis, vamos a intentar solucionárselo, “pinche en inicio y cuando se le abra vuelva a pinchar en ejecutar y escriba lo que le diga”. (A ti sí que te voy a abrir yo algo como vaya pallá, “pensé pa mí”) - Bueno… a ver, volveremos a hacer otra vez lo mismo que ayer… pero antes una cosa, no tengo ni puñetera idea de informática así que, si es posible me lo explica todo como a un niño de cinco años ¿vale? - No se preocupe don Luis, pinche en inicio y cuando se le abra vuelva a pinchar en ejecutar y escriba… (no sé que hostias me dijo) - ¿Cómo, cómo? - Que escriba tal y tal… - Disculpe, pero es que no le entiendo, se le oye fatal (además de hablar pa él). - ¿Qué me oye mal? ¿su teléfono tiene amplificador de señal? - ¿…? Jodé… ¿y yo qué sé? ¿cómo es? ¿dónde suele estar? - ¿El cable de su Terminal pasa por un cajetín del que sale otro cable que va a su teléfono? -Emmm… anda, pues sí. - Bien, escriba… (el tío no me dice nada más del teléfono y me deletrea unas letras seguidas de un número) porque vamos a comprobar la conexión. - Vale, d… m… g… 12449… ¡ya! - ¿Le sale una pantalla negra? - Emmm… no… no sale nada, esta igual… - ¿Qué no le sale una pantalla negra? (dice con tono de asombro). - Eeeh… pues no, he escrito lo que me ha dicho y sigue como estaba… - ¿Pero al darle a “aceptar” no le ha salido una pantalla negra? - Ah ¿le tengo que dar a “aceptar”? - Claro, si lo que quiero es comprobar la conectividad de su línea… - Aaah… vale, vale, le doy. De todas formas, si antes le he dicho que me lo explique todo como a un niño de cinco años es por algo… Total, que, con los dedos temblorosos le doy al enter y se abre una ventana con el fondo negro… - ¿Oiga?... sí, me sale una ventana de color negro. - ¿Puede escribir en ella? - Puesss… supongo. - Vamos a ver… ¿no le sale la pantalla preparada para que escriba? - Coño ¿y yo qué sé? es la primera vez en mi vida que veo esta pantalla. - Vamos a ver… escriba lo que sea. Como el tío hablaba con una patata en la boca pues, para variar, no le entendí. - ¡¡¿Quejcribaqué??? - Lock s a, escriba lock s a (como antes me dijo letras y tal, pues pensé que iba de lo mismo, de ahí que yo lo interpretaba en plan clave informática…) - Aaaaah.. que escriba “lo que seeeaaa” (el pobre debía estar alucinando conmigo) El caso es que una vez comprobado que la pantalla me dejaba escribir en ella, me volvió a dictar otros galimatías de números para seguir comprobando las conexiones y los no sé qué. Tras muuuuchos minutos de aguantarnos mutuamente el paciente operador me da su experto diagnóstico… - Pues mire, don Luis, según nuestras comprobaciones está todo perfecto, no debería tener problemas para conectar con Internet. Pruebe otra vez a ver… - ¿Oiga?... mire, esto sigue sin ir… ¿no será mejor que me llame un técnico? - Dígame, don Luis (que yo ya estaba del “don Luis” hasta los cojones), ¿tiene anti-virus? - Claro. - Desconéctelo a ver si es que una actualización ha bloqueado el tráfico en Internet… - Ah, pues… no sé, no recuerdo yo haber actualizado nada… - No, don Luis, las actualizaciones se generan automáticamente, por eso le digo que desconecte el anti-virus para ver si así puede entrar en Internet… - Ah… vale, vale… y… una cosa… ¿qué tengo que hacer para desconectar el anti-virus? porque yo no lo conecté en su día, así que no sé ni por donde anda el bribón… - Vamos a ver, don Luis (además del “don Luis”, también estaba hasta los mismísimos del “vamos a ver”), en la parte derecha inferior de su pantalla, estará el icono del anti-virus que tenga usted contratado, pincha en él, y se le abrirá un desplegable en el que le dará la opción de desactivarlo, pincha en “desactivar”y después intenta entrar de nuevo en Internet… (¡¡¡coño!!! le faltó decir al pobre hombre…) Y así lo hice, no sin pensar que me parecía una gilipollez ¿cómo iba mi querido anti-virus hacerme esa faena?... pues la hizo, el muy desagradecido. - Oiga, ¡¡¡que ahora si va!!! ¿entonces? - Nada, don Luis, no se preocupe, no tiene más que desbloquear el tráfico y no tendrá mayor problema… eso o que tiene muy alto el nivel de protección… - Ya pero… ¿dónde…? Ni la frase terminé, el tío estaba ya saturado de mi incompetencia informática. - Muchas gracias por llamar, don Luis, si vuelve a tener algún problema no dude en utilizar nuestros servicios, buenas tardes. Y va… ¡¡¡y cuelga, el cabrón!!!. Como podéis imaginar, se me quedó la misma cara que a las vacas mirando al tren. Si pongo el anti-virus, me quedo sin navegar por ahí, y si lo quito, se me puede colar un joputa de virus de esos… Así que… ¿qué podía hacer en tan angustiosa situación? Pues lo que todo zote en informática hace automáticamente, llamar a alguien que sepa del tema para que haga lo que los expertos fueron incapaces de hacer, ayudarte. Y llamé a mi amiguete Koldo, que tiene más paciencia que veinte santos Job juntos, y el puñetero, en un pis-pas, solucionó el problema. Bueno, se lo solucionó a mi mujer, porque si soy yo el que tiene que seguir los pasos que le iba diciendo a ella, tardo menos yendo a Tolosa con mi portátil bajo el brazo. Fin.
Fdo. Luis Gómez. May 07 Un día como hoy...
Era una tranquila y primaveral noche la de aquel seis de mayo, allá por mediados de los sesenta, cuando aquel matrimonio decidió ir al cine, a una de las muchas salas que podemos encontrar en la Gran Vía de Madrid, para ver “La caída del imperio romano”. Hasta aquí, todo normal ¿no?, pues bien, unos minutos después de entrar, la buena señora, que estaba embarazada de poco más de siete meses, decidió darle emoción a la velada y rompió aguas en mitad del patio de butacas -esto está basado en un hecho real-, lo que no se sabe es si reventó por la emoción de ver la película o por la estrechez de la butaca. Lógicamente salieron a toda prisa de la sala en busca de un salvador taxi que les llevara al hospital más cercano para alumbrar a su nuevo retoño (que nunca tuvo nada que ver con el cine, ni como acomodador) El parto fue de lo más rápido dado el ridículo tamaño del emergente sujeto, de hecho, casi le pierde por el camino, pero, afortunadamente se nace atado por el cordón umbilical… Ya desde el principio, la madre naturaleza se empeñó en que ese nuevo habitante de la tierra no pasara desapercibido, como a aquel niño le faltaba la última hornada, nació con ciertos problemillas respiratorios, lo que provocó que saliera al mundo en unos preciosos tonos azulados (lo que revelaba que tampoco sería submarinista), por lo que le metieron en una incubadora donde, poco a poco fue recobrando la normalidad (aunque quienes le conocen aun dudan que saliera normal del todo). Por cierto, aquel matrimonio empapa cines eran mis padres, y el niño azulado, soy yo. Por lo que, hoy, 7 de mayo de 2008, hace exactamente 44 años que fui… y nací. Aunque no soy acomodador, me encanta el cine; y aunque desde que vi “Tiburón” no me baño en aguas profundas, me encanta el mar. Pero, lo que más me gusta de todo, aparte de Queen, ¡¡¡y Rocío, y Rocío!!! (jodé, que la tengo aquí al lado), es disfrutar de la vida. Me encanta el olor a hierba recién cortada, pasear por la orilla del mar sintiendo su brisa, escuchar, a oscuras, un buen disco, ver una buena película, una larga sobremesa, el frescor de las primeras horas del día (aunque con lo dormilón que soy rara vez lo disfruto, jajaja), la brillante luz de los días de verano, los animales (incluidas las personas)… Y también hay cosas que no me gustan… pero esas ya las vais sabiendo por mis entradas (y no estoy hablando de mi pelo) de “es que tó me jode”… pero hay muchas más ¿eh?, jajaaja. En fin, que… a mis 44 añitos me pregunto… ¿será normal que sea tan ganso como hace veinte años? ¿hay alguna forma correcta o preconcebida de ser cuando eres un cuarentón? ¿será verdad que me sacaron antes de tiempo de la incubadora? ¿lo de mi pendiente y mi coleta será por la famosa crisis de los cuarenta? ¿por qué Heidi y su abuelo sólo comían queso?... Vamos que, me importa un huevo mi edad, que vengan más, que aquí les estoy esperando con las mismas ganas de cachondeo de siempre, que ya que me han hecho nacer, al menos me lo pasaré lo mejor posible ¿no?. Fin.
P.D. Meses después de nacer, mis padres volvieron al cine a ver, por fin, la película. Por avatares del destino, la taquillera les reconoció y… les dejaron pasar gratis… Fdo. Luis Gómez.
Comed lo que queráis ¡¡¡pero está prohibido tocar las velas!!!
|
|
|